Air Serbia

Air Serbia - Opiniones y Reseñas

Valoración media
5.0 /10
Basado en 7 reseñas
abr 2023-oct 2026
Distribución de estrellas
50
40
31x
26x
10

Transparencia de las reseñas

Origen: Envíos voluntarios: sin invitaciones tras la compra, sin recompensas
Verificación: sin verificación estándar de compra; controles básicos contra el abuso
Moderación: se eliminan spam/publicidad/datos personales
Respuesta y disputa: la empresa puede responder; los usuarios pueden reportar reseñas mediante "Reportar reseña"

Opiniones (7)

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Te dejan tirado sin avisar

No la recomiendo, sobre todo si viajas con familia y necesitas tener todo cerrado. La usaba para volver a casa después de unos días fuera, con los billetes comprados casi tres meses antes para todos. Llegamos al aeropuerto, intentamos facturar y resulta que el vuelo ya no existía en nuestra reserva. Nadie nos había avisado de la cancelación, ni por correo ni por mensaje. Lo más absurdo es que tres días antes me habían mandado emails ofreciendo mejorar el asiento del supuesto vuelo. Al llamar, dijeron que habían devuelto el dinero y que era un fallo del sistema, sin más explicación. La única alternativa que ofrecían era comprar otros billetes por unas cinco veces más. Al final tuve que buscar otra aerolínea a última hora y pagar bastante más para poder volver. Luego reclamé la diferencia, pero la respuesta fue prácticamente ninguna. Puede que el reembolso llegara, sí, pero el problema real fue quedarnos sin vuelo cuando ya estábamos allí.

Dos maletas y demasiadas vueltas

Lo que parecía un viaje normal acabó convirtiéndose en una especie de gymkana bastante agotadora. Elegí Air Serbia porque me salía bien de horario y la vi recomendada en un comparador, nada raro. Pero al llegar faltaban mis dos maletas. Pensé que quizá aparecerían al día siguiente, porque estas cosas pueden pasar, pero ya van quince días y sigo igual.

Sin nadie al otro lado

ni mostrador operativo, ni facturación, ni una persona que explicara qué pasaba o cómo contactar con alguien. En mi caso, además, necesitaba atención médica y eso hizo todo bastante más angustioso. Intenté pedir ayuda varias veces y acabé sin una respuesta clara. Agradecería una disculpa por escrito, el reembolso correspondiente y una solución real para viajar con las adaptaciones necesarias. Tras esto, mis dudas no solo siguieron ahí: se confirmaron. Una pena, porque esperaba bastante más de una compañía que debía contemplar estas situaciones.

El retraso que nos dejó tirados en Nueva York

el avión iba lleno de familias, con bastante ruido durante casi todo el trayecto, y la comida llegó fría y bastante triste. El desayuno fue un huevo duro con una tostada seca, sin mucho más. Tampoco ayudó que los baños acabaran bastante sucios; hacia el final del vuelo era mejor pensárselo dos veces antes de entrar.

Entre maletas, niños llorando y cero información

más de una hora y veinte esperando, cambio de puerta incluido, y ni una explicación clara. Lo que más me molestó no fue tanto el retraso, porque nadie controla el tiempo ni algunos temas técnicos, sino el silencio absoluto. Éramos un montón de personas sentadas en el suelo, familias intentando entretener a los niños, gente mirando el móvil cada dos minutos y otros ya con cara de “aquí dormimos”. Un simple “lo sentimos, estamos comprobando esto” habría bajado bastante la tensión. Pero nada. Cuando por fin empezaron a llamar para embarcar, pensé: vale, ya está, no lo compliquemos más. Pues en el control de tarjetas, una empleada me pidió el visado. Se lo enseñé en el móvil, sin discutir ni poner pegas. Reconozco que estaba agotada y probablemente no tenía mi mejor cara, pero tampoco fui desagradable. Aun así, decidió comentarme que tenía mala actitud. En serio, después de tanto rato esperando y sin ninguna comunicación, ese era el momento de abrir una discusión. Le dije, bastante sorprendida, que no estaba siendo grosera y que quizá ella tampoco estaba tratando a la gente con mucha amabilidad. Siguió insistiendo un poco y yo preferí irme al avión antes de montar un espectáculo absurdo delante de todo el mundo. Ya dentro, la tripulación de cabina fue correcta y el vuelo en sí transcurrió bien, así que agradecí poder llegar finalmente sin más historias. Pero la organización en tierra y la atención al cliente dejaron bastante que desear. No busco alfombra roja ni sonrisas falsas; solo información, educación y un poco de sentido común cuando hay pasajeros cansados, nerviosos y con planes que dependen de llegar a tiempo. Me alegro de que el vuelo terminara bien, de verdad, pero me costará repetir con ellos.

El asiento que nunca fue mío

el 15A había desaparecido y le asignaron el 24K sin aviso previo, sin explicación y sin ninguna alternativa clara. Llamamos a Air Serbia enseguida y la respuesta fue básicamente que presentáramos una reclamación para pedir el reembolso. Ni una disculpa real ni interés por buscar una solución. En el aeropuerto fue parecido. La persona del mostrador dijo que estas cosas pasan por cambios en la configuración del avión. Bueno, podría entenderlo si de verdad hubiera habido un cambio, pero al subir al avión vimos a otro pasajero sentado precisamente en el 15A. Así que, sinceramente, esa explicación no convencía demasiado. Además, por lo que habíamos mirado, esta ruta suele operar con el mismo modelo de avión, el que ellos mismos promocionan como moderno. El embarque estaba previsto para las 18:00 y empezó casi a las 19:45. Finalmente salieron alrededor de las 21:05. Un vuelo directo que debía resultar cómodo acabó siendo muy largo, unas quince horas en total, y no dio la impresión de que intentaran recuperar tiempo. También se escuchaban bastantes quejas alrededor: estado del avión, atención poco cercana, gente preocupada por el equipaje. Una madre con niños incluso comentó, medio en broma medio resignada, que esperaba no perder las maletas en un vuelo directo. No diría que todo fue un desastre absoluto, porque llegaron a destino, claro, pero se fueron quitando una a una las razones por las que elegimos esta compañía. Mi consejo: si eliges asiento y te importa de verdad, guarda todo y no des por hecho que lo respetarán. Ojalá mejoren la comunicación y el trato, porque la ruta directa tiene mucho potencial.

Experiencia regular con Air Serbia

Servicio

Mi experiencia fue regular con Air Serbia. El proceso de reserva fue sencillo, pero el servicio de atención al cliente podría mejorar.

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Sobre Air Serbia

Air Serbia es la aerolínea de bandera de Serbia, con sede en Belgrado. Se encarga de operar servicios de transporte de pasajeros y carga, conectando Serbia con destinos europeos y de Oriente Medio. La compañía fue fundada en 1927 originalmente como Aeroput, pasando por varias transformaciones y denominaciones a lo largo de los años, entre ellas como JAT Yugoslav Airlines, hasta llegar a su forma actual en 2013 tras un acuerdo con Etihad Airways, que permitió su rebranding y reestructuración estratégica como Air Serbia. Desde entonces, se ha centrado en expandir su red de rutas, modernizar su flota y mejorar los servicios ofrecidos a los pasajeros.

Información del contacto

🌐 airserbia.com

Última actualización: 2 de octubre de 2026

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