
balay - Opiniones y Reseñas
jul 2023-abr 2026
Transparencia de las reseñas
Origen: Envíos voluntarios: sin invitaciones tras la compra, sin recompensas
Verificación: sin verificación estándar de compra; controles básicos contra el abuso
Moderación: se eliminan spam/publicidad/datos personales
Respuesta y disputa: la empresa puede responder; los usuarios pueden reportar reseñas mediante "Reportar reseña"
Opiniones (26)
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Alivio al final
Alivio al final
Servicioal final estoy contento y agradecido porque lo solucionaron, aunque al principio fue un auténtico lío. Compré el frigorífico a principios de enero para el día a día —almaceno comida para la semana, hago batch cooking y tenemos siempre leche y snacks para los peques— y los primeros días se apagaba solo, así que imagínate el drama con la nevera llena. Lo primero que noté fue que el servicio técnico tardó mucho y me dio dos citas que no se cumplieron; me desesperé, sí. Me mandaron la típica explicación de la toma de tierra, vino un electricista y rehizo parte de la instalación, pero el problema seguía. Tiré comida un par de veces y eso cabrea, claro. Dicho eso, después de insistir y varias llamadas, al final vinieron con otra pieza de repuesto (y con explicaciones más claras) y desde que la cambiaron la nevera funciona estable; no he tenido cortes desde entonces y la rutina diaria volvió a la normalidad. No fue un camino directo: hubo mala coordinación, algunos malentendidos y pérdida de tiempo, pero la cosa se arregló y estoy agradecido por eso, porque al final el aparato cumple su función que era mi preocupación principal. Si lo vas a usar como yo —guardar comida preparada, leche y cosas de niños— te diría que tengas paciencia con el servicio y exige claridad; pon todo por escrito y pide seguimiento. En el trato hubo momentos de frustración, pero también profesionales que resolvieron finalmente el fallo. Me quedo con la sensación de que por suerte terminó bien, aunque deberían mejorar comunicación y puntualidad.
Caso práctico con lavadora
Caso práctico con lavadora
Serviciomenos mal que no acepté la reparación carísima, me habría quedado sin dinero y con la misma desconfianza. Uso la lavadora a diario (familia, ropa de trabajo, todo eso) y necesitaba que alguien lo arreglara rápido. Llamé para que vinieran por un problema de desagüe en Segovia; cambiaron la válvula y pagué 151 euros. Al ponerla en marcha, empezó a hacer ruidos raros en el tambor, volvieron y dijeron que el tambor estaba partido y que la reparación serían 350€ más. No lo acepté (prefiero comprar otra si hace falta) y me dijeron que me devolvían 78€, que los 72€ restantes eran por la visita y la comprobación. Podría haber abierto una reclamación, pero ya no tenía ganas de perder más tiempo. Me quedo con dos sentimientos: por un lado agradezco no haberme gastado 350€ a ciegas, por otro lado estoy decepcionado con la profesionalidad; me parece básico revisar bien el tambor en la primera visita. En resumen, servicio poco fiable y comunicación mejorable, pero al menos salí con una decisión tranquila y sin gastar más de la cuenta.
Problema a los ocho meses
Problema a los ocho meses
Serviciolo compré nuevo, me lo instalaron y al principio todo bien, silencioso y lavaba las cosas como esperaba. Empecé a usarlo desde el primer día y a los ocho meses apareció un fallo de fuga de agua. Llamé al servicio técnico y el primer técnico vino y, francamente, ni miró en serio; me dijo algo de una tuerca floja en un manguito y se fue. Al cabo de unos días volví a llamar porque seguía la fuga. Otro técnico se lo llevó para reparar. Pasadas dos o tres semanas llamé yo y me dijeron que ya estaba arreglado, que cambiaron dos piezas. Lo montaron y me lo trajeron de vuelta. Una semana después me llamó el técnico y me dijo que la cuba estaba picada por la sal y que era por mal uso mío. En serio, yo solo eché sal dos veces, así que esa acusación no me cuadra. Me dijeron que no tenía arreglo y que lo tirara; que la garantía no cubre ese supuesto mal uso. El trato fue lento, con explicaciones cambiantes y pocas ganas de buscar solución real. La entrega e instalación inicial estuvieron bien y puntuales, pero el postventa fue muy deficiente: tardanzas, falta de inspección adecuada y excusas. A nivel de funcionamiento, cuando no tenía la fuga el aparato cumplía, lavaba bien, no es que fuera malo en su uso cotidiano, pero la incidencia y la gestión me han dejado sin confianza. No me ofrecieron alternativa ni reparación definitiva ni sustitución, solo rechazo de responsabilidad. En resumen: el producto funcionaba, pero el servicio técnico y la gestión del problema han sido lo peor.
Respirar aliviado
Respirar aliviado
ServicioEstaba en plena colada, con la cesta llena y pensando en la semana cuando la lavadora dejó de cerrar bien. Al final llamé al técnico y, tras cambiar la goma, volvió a funcionar como antes; ahí fue cuando respiré aliviado y supe que realmente compensa. Sigo molesto por que me cobraron y por el tono del técnico, pero cumple su papel diario.
Cambio inesperado, pero al final contento
Cambio inesperado, pero al final contento
Serviciola anterior Balay que tuvimos duró solo cuatro años y falló justo fuera de garantía, así que pensé “¿otra vez lo mismo?” La necesitábamos sí o sí, con la mudanza y mi lumbalgia que no perdona, así que no podía andar lavando a mano. Al principio me resistía a comprar la misma marca, por aquello de no repetir errores, pero al final me lancé a probar otra opción y, bueno, las dudas se fueron quedando atrás. La antigua se quedó bloqueada y no drenaba; el servicio técnico tardó demasiado y pidió un presupuesto que nos pareció desorbitado, así que la sustitución fue la mejor salida. La nueva lavadora no es perfecta (hace algún ruido raro de vez en cuando y los programas largos se hacen eternos), pero lava muy bien, es más eficiente y, sobre todo, me ahorra la espalda. Lo que más valoro ahora es la tranquilidad: funciona, no deja ropa empapada y la atención de la nueva tienda fue rápida y clara. No todo ha sido ideal, pero estoy satisfecho con la decisión — menos preocupaciones y más tiempo para lo que importa.
La odisea de la campana
La odisea de la campana
Servicio
la campaña publicitaria me encantó y el precio parecía razonable, pero ya sabes, uno ha tenido experiencias raras con instalaciones de electrodomésticos. Pensé "bueno, es Balay, será serio", pero ahí empezó la montaña rusa.
Al principio todo fue normal: pedido online, llegada del equipo. Pero cuando vinieron a instalarla, se lió. Rompieron un azulejo, al principio negaron que fuera por ellos y luego ya, bueno, admitieron que lo habían hecho. No era solo el azulejo: forzaron piezas, doblaron partes metálicas, la campana quedó torcida y con daños que impedían montarla. A partir de ahí empezaron las citas que se movían: vinieron un día, dijeron que volverían, luego no aparecieron, no avisaron, yo llamando una y otra vez. Te juro que parecía que estaba contratando a dobles de técnicos que no se ponían de acuerdo entre ellos.
Hubo un "jefe" que vino y se quedó mirando el desastre, proponiendo soluciones chapuceras tipo atornillar algo al mueble de madera para que no se moviera. Le miré como diciendo no me lo creo, ¿en serio? Me dijo que pedirían las piezas y que volverían cuando las tuvieran. Pues esas piezas tardaron su tiempo en llegar. Llamadas, promesas, y más retrasos. A un técnico al que le explicas todo otra vez, que además ve con sus ojos el destrozo, le llega a uno a dar pena porque ve que todo el trabajo de los anteriores fue medio hecho o mal hecho.
Y te lo digo: por fin, después de más de un mes de idas y venidas, aparecieron Jesús y Mateo. Dos tipos que entraron y se pusieron manos a la obra como si les hubieras nombrado reyes de la instalación. Nivelaron la campana, montaron las piezas correctas, nada de arreglos provisionales en el mueble, todo en su sitio y funcionando. Muy profesional su forma de trabajar, sin prisa absurda, explicando lo que hacían. Con ellos se fue parte de la frustración, y la sensación final terminó siendo positiva gracias a su intervención.
Dicho esto, no puedo olvidar el tiempo perdido, las inseguridades que me generó todo el proceso ni el mal trago de tener a gente entrando en casa y saliendo sin dejarlo todo bien. También me acordé de otras veces con empresas distintas donde la instalación fue rápida y sin drama —eso hace que la comparación duela más—. Mi opinión sobre la marca queda a medias: el producto ahora funciona y los dos últimos profesionales me dejaron tranquilo, pero la cadena de errores y la falta de comunicación durante semanas empañaron bastante la experiencia.
Si me preguntas si lo recomendaría sin más, diría que sí, pero con una condición: pide confirmación de cita, apunta nombres, y pide que te traigan las piezas antes de que se vayan. Y valora mucho a Jesús y Mateo, que para mí restauraron la fe en el final de la historia.
Sobre balay
Balay es una empresa española que se dedica a la fabricación y comercialización de electrodomésticos. Fundada en 1947 en Zaragoza, España, por los hermanos Balay, la compañía se ha especializado en la producción de grandes electrodomésticos, como frigoríficos, lavadoras, lavavajillas, hornos y placas de cocina. A lo largo de las décadas, Balay se ha consolidado como una marca de referencia en el mercado español, destacando por su compromiso con la innovación, la eficiencia energética y el diseño adaptado a las necesidades de los usuarios. En 1989, Balay se integró en el Grupo BSH, uno de los principales fabricantes de electrodomésticos a nivel mundial, lo que le ha permitido ampliar su presencia en mercados internacionales y beneficiarse de sinergias en investigación y desarrollo.
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Última actualización: 1 de abril de 2026
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